Colon@s 2009

 

IVÁN GONZÁLEZ TOBAR. COLONO DEL AÑO AL MEJOR EXPEDIENTE ACADÉMICO 2009

Nacido en 1990, el 6 de julio, siempre ha desatacado como un niño de rápido aprendizaje y madurez adelantada a su edad física. Ya destacaba así en Infantil, cuando frecuentaba el C.P. Purísima Concepción. En el Colegio de Primaria Federico García Lorca, se le diagnosticó un coeficiente intelectual alto y una gran madurez psíquica.

FRANCISCO RIVERO OSTOS. COLONO DEL AÑO DE MAYOR EDAD 2009

Paco Rivero nace el 24 de julio de 1912. Desde antes de los siete años ya tenía algunas tareas que hacer: ayudándole al padre a trillar en la era, echándole trigo a la zaranda, o llevarle el almuerzo allí adonde estuviera trabajando. Alguna vez se ganó un pescozón por entretenerse a jugar y descuidar este menester. Algunos de sus compañeros de la escuela se fueron a estudiar a Utrera, pero a él lo obligaron a permanecer trabajando aquí.

AMPA MAESTRO ALFONSO DUEÑAS. COLONA DEL AÑO 2009

La AMPA Maestro ALFONSO DUEÑAS del Colegio Público Fernández Grilo de Ochavillo del Río se constituyó a principios del año 2000, por iniciativa de un grupo de padres y madres interesados y preocupados en que la educación  de sus hijos e hijas se desarrollara  de la mejor manera posible conjuntamente con el resto de la Comunidad Educativa.

FRANCISCO JIMÉNEZ CARMONA 'CURRETE'. COLONO DEL AÑO 2009

D. Francisco Jiménez Carmona, conocido popularmente por “Currete” nació el 10 de Enero de 1937 en la Huerta Gorrión de Cañada del Rabadán. Todavía muy niño empezó a trabajar guardando cochinos y pavos para ayudar económicamente a su familia. Con 9 años se fue a arar con una yunta de vacas y como era muy pequeño y no tenía fuerza suficiente los compañeros tenían que ayudar a uncir la yunta.

FAUSTINO FERNÁNDEZ BERNETE. HIJO PREDILECTO DE LA COLONIA A TÍTULO PÓSTUMO 2009

Faustino Fernández Bernete nació en Silillos el 23 de diciembre de 1928, era hijo de Faustino Fernández Quero y de Rosario Bernete Jiménez. Desde muy temprana edad se puso a trabajar en las labores del campo, como todos los niños de aquella época, trabajaban de sol a sol, como esclavos por un salario de 10 reales (2.5 pesetas).